Helena P. Blavatsky afronta un juicio interpuesto por la Sociedad de Estudios Psíquicos londinense en el que se enfrenta al investigador Robert Hodgson, experto en asuntos esotéricos. A lo largo del juico se desvela la vida de esta misteriosa mujer como personaje histórico envuelto en leyenda y controversia, así como el origen y las actividades de la Theosophical Society, con sede en la India, creada por ella en 1875. Un viaje alrededor de uno de los personajes más intrigantes del mundo esotérico del s.XIX.
> Presentación y coloquio posterior con Ignacio Oliva.
En Estados Unidos llamaron a Helena P. Blavatsky “bigger than life” y efectivamente lo fue en muchos sentidos, aunque también fue un personaje polémico y controvertido. Robert Hodgson, especializado en asuntos esotéricos, recibió el encargo de la Sociedad para Investigaciones Psíquicas (SPR) radicada en Londres, de hacer un informe sobre las actividades supuestamente fraudulentas de la creadora de la Theosophical Society. Prophecy: The Madame Blavatsky Legend es una película vertebrada sobre un juicio que da la oportunidad a Blavatsky de defenderse frente a las acusaciones vertidas por Hodgson, al mismo tiempo que rememora algunos pasajes de su vida. En el Londres decimonónico, la cosmovisión espiritual de Blavatsky dialoga con las reflexiones del viejo (y contemporáneo) Darwin, con sus dudas y suposiciones. Helena P. Blavatsky detestaba el espiritismo y la Theosophical Society no tuvo nada que ver con fenómenos de esta naturaleza. Sin embargo, ofreció un puente hasta entonces inexistente entre Oriente y Occidente a partir de la introducción en la sociedad occidental del mundo trascendente, que fue seguido con mucho interés por un público deseoso de respuestas nuevas ante una vida puramente materialista. La espiritualidad se convirtió en un signo de identidad que conectó con un nuevo sentido de la vida. Albert Einstein tenía sobre la mesa de su escritorio un volumen de la obra La Doctrina Secreta, publicada por Blavatsky en 1888 y la consultaba, de vez en cuando, para “inspirarse” en la formulación de ideas sobre el origen del universo. No solo él, William Butler Yeats, Georges Bernard Shaw, Vassily Kandinsky, Alexander Skriabin o Ramón del Valle-Inclán fueron algunos de los pensadores y artistas que sintieron interés por la Thesophical Society. Pero en quien más influyó fue en Mahatma Gandhi, que siendo muy joven la conoció en Londres y quedó impresionado por su concepción de la espiritualidad universal y de unidad de todas las religiones.