Nacemos con una determinada cantidad de material de archivo heredada bajo el brazo y vamos haciéndola crecer. En nuestros primeros años de vida suelen ser bodas, bautizos, cumpleaños, excursiones: lo extraordinario. Poco a poco lo cotidiano va reivindicando su deseo de ser filmado y retenido: lo corriente. Pero material de archivo es algo inmenso: no es necesariamente antiguo ni moderno, propio ni ajeno, ruidoso o callado, sino cualquier materia fílmica o fotográfica que haya sido creada con una intención distinta a la de nuestra película (retener, explorar, querer, entender, deleitarse o como simple acto de resistencia contra el olvido).
Es la mirada con la que ese archivo fue capturado la que hace que sea único, y que al ser mirado de nuevo pueda contar una historia completamente diferente, a favor o a contracorriente de la literalidad de las propias imágenes. En este taller vamos a aprender a mirar más allá de ellas. A quitarles la piel, su primer significado, su apariencia, y a convertirlas en barro con el cual moldear a nuestro antojo una nueva historia. Para pelar este material, pondremos el foco en la materia en sí, en el guion, el sonido, y finalmente el montaje.
Este taller está dirigido a todas las personas a las que les resulte inspirador o les genere interés el cine documental (o no) realizado con material de archivo. No se necesitan conocimientos previos de ningún tipo.
Aforo: 65 personas
Paula Veleiro López (Ourense, 1986) estudia Comunicación Audiovisual en Santiago de Compostela y se especializa en Dirección Cinematográfica en el CECC (Barcelona). Tras 10 años en Francia trabajando como realizadora y montadora, en 2024 estrena su primer largometraje documental Te separas mucho, que gana el premio a Mejor Montaje en el Festival Internacional de Cine de Gijón, el Premio del Público en el Festival de Cine Queer de Sicilia, y que es seleccionado en una veintena de festivales nacionales e internacionales. También es montadora de trailers para salas de cine, o cortometrajes como Caballos andan o La ceremonia del círculo, con el que ganó el premio a Mejor Montaje en el Desafío Buñuel. En este afán por explorar todo tipo de lenguajes, pasa a formar parte de La rate timide, grupo de música que le sirve como terreno donde juega con las infinitas posibilidades de la lengua.