Anna (41) y Ari (32) quieren ser madres. Lo que parecía que iba a ser fácil, pronto se convierte en una dura prueba médica, física y emocional que llevará a la pareja al límite. Durante más de cuatro años, Ari capta con su cámara los altibajos de un proceso lleno de esperanzas y frustraciones, alegrías y tristezas, ilusiones y decepciones. A pesar de todo, Anna y Ari nunca pierden su sentido del humor. Mares es una película transgeneracional que invita a reflexionar sobre las consecuencias de retrasar la maternidad y celebra el amor, el cariño y los lazos afectivos, sobre todo, cuando las cosas se complican.