Un viaje mito-digital en el que las ansiedades más profundas de la tecno-sociedad del siglo XXI se funden en una grotesca exhibición de atrocidades animadas en 3D. Aquí, la CGI (imágenes generadas por computadora) funciona especialmente como una forma de indulgencia en excesivas transfiguraciones de cuerpos mutantes.
> No recomendada para menores de 18 años