En 2008, el creciente desarrollo turístico de Cabo Verde se vio abruptamente paralizado. La construcción de numerosos hoteles y complejos turísticos por parte de empresas extranjeras tuvo que detenerse debido a la escasez de arena. La extracción de este recurso, fundamental para la producción de hormigón, había alcanzado niveles alarmantes, poniendo en peligro las playas del archipiélago. Esta situación provocó una gran euforia entre los empresarios de Mauritania. Numerosos camiones comenzaron a dirigirse al puerto de Nuakchot, desde donde zarpaban barcos cargados para abastecer las obras turísticas de Cabo Verde. As Cidades e as Trocas comienza en Lisboa, a bordo de un carguero, y emprende una ruta atlántica que reproduce estos trayectos cotidianos para revelar las transformaciones físicas y sociales que estos intercambios generan en el paisaje.