Japón y España comparten un secreto: saben que el verano es mucho más que una estación. Es un territorio emocional, el escenario perfecto para la aventura, la melancolía y la transformación. Los maestros de la animación japonesa llevan décadas retratando este hechizo. En sus historias, las tardes interminables son sinónimo de libertad, los atardeceres son un parpadeo de la memoria y el aire trae consigo el aroma de lo extraordinario. Damos la bienvenida a las vacaciones con tres películas esenciales de maestros de la animación: Recuerdos del ayer, de Isao Takahata, cofundador de Studio Ghibli; Summer Wars, de Mamoru Hosoda; y El recuerdo de Marnie, de Hiromasa Yonebayashi. Tres viajes a la infancia, al amor y a los lazos que nos sostienen en las tardes interminables del verano.