Irónica, crítica e inmisericorde comedia sobre los miembros de una familia de un suburbio de New Jersey. Un matrimonio a punto de divorciarse, tres hermanas y sus maridos, novios y amantes ocasionales. Tras una aparente normalidad, todos los personajes ocultan algún secreto y alguna que otra perversidad.
> No recomendada para menores de 18 años
El pasado 2 de diciembre falleció de forma repentina José Luis Cienfuegos. Durante treinta años había dirigido tres de los festivales más importantes de España (Gijón, Sevilla y Valladolid) haciendo crecer cada uno de esos certámenes. Pero lo importante no es eso, lo importante es que muchas generaciones de cinéfilos se han criado, sabiéndolo o no, gracias a sus descubrimientos, a las películas por las que él apostó y a los cineastas que él reivindicó. Pero más allá de los títulos que él programó, su enseñanza y su maestría consistió en demostrar que la cinefilia no se puede vivir sin pasión y que la pasión sin rigor no sirve de nada. Los que lo conocieron saben que era capaz de hablar de películas de todas las épocas, que su conocimiento era exhaustivo, pero que no había nada que le gustase más que hablar de cine, y escuchar. Porque para ser un referente como él fue, había que saber escuchar. Uno de esos cineastas que nos descubrió fue Todd Solondz, a quien llegó a dedicar una retrospectiva y un libro, tras haber estrenado todas sus películas en España. Happiness es una de esas películas que todos tenemos en la memoria. Su descubrimiento se lo debemos a él.