Warren Sonbert fue una de las figuras esenciales de la vanguardia cinematográfica estadounidense. Irrumpió en la escena neoyorquina con apenas 18 años, capturando en sus primeras películas el espíritu de su generación con un estilo provocador. Su obra evolucionó hacia un montaje rapsódico y exuberante que le valió ser calificado como "el supremo diarista romántico del cine", yuxtaponiendo lo cotidiano y lo exótico en una danza visual hipnótica. Pero Sonbert fue también un apasionado del cine clásico, y supo tejer un diálogo fértil entre la experimentación formal y la tradición narrativa. Esta retrospectiva plantea un diálogo explícito entre las obras del cineasta y películas clásicas de Dziga Vertov, Alfred Hitchcock y Douglas Sirk. Las sesiones serán introducidas por los comisarios Francisco Algarín Navarro y Carlos Saldaña Puerto, dos de los mayores expertos en cine de vanguardia de España, cuya sensibilidad y compromiso con el formato fílmico garantizan una contextualización rigurosa y apasionada.