El cine de Concha Barquero y Alejandro Alvarado se inscribe en una tradición del documental que entiende el archivo como un territorio en disputa. Sus películas trabajan con materiales encontrados, fragmentos, voces y huellas que se reorganizan en dispositivos reflexivos, donde la historia se presenta como un proceso abierto. El espectador es convocado a ocupar un lugar activo en la reconstrucción del pasado. Este ciclo, concebido en memoria de Concha Barquero (1975-2025), reúne tres de sus trabajos más significativos —Pepe el andaluz (2013), Descartes (2021) y Caja de resistencia (2023)—, que exploran, desde el cruce entre investigación histórica, ensayo fílmico y prácticas de archivo, las formas en que las imágenes pueden reactivar memorias silenciadas y poner en crisis los relatos oficiales.