A comienzos de los años sesenta, un grupo de cineastas estadounidenses transformaron el documental a partir de una serie de innovaciones técnicas y un deseo de cambiar la manera de filmar el mundo. La aparición de cámaras ligeras y sonido sincronizado permitió desplazar los rodajes al interior de la acción y prescindir del narrador, como ejemplifica Primary, documental pionero de Robert Drew estrenado en 1960. Este ciclo reúne dos películas recientes que reconstruyen esa pequeña revolución cinematográfica desde el punto de vista de sus protagonistas. En A Camera That Goes Anywhere, los pioneros Robert Drew, Richard Leacock, D. A. Pennebaker, Albert Maysles y Terry Macartney-Filgate explican cómo se produjo ese cambio y qué implicó en términos de lenguaje y método cinematográfico. Ricky on Leacock amplía esa mirada a lo largo del tiempo, construyendo un retrato del cineasta Richard Leacock y, al mismo tiempo, un archivo de la memoria del cine directo. Juntas, las dos películas permiten entender el origen de una forma de filmar que sigue influyendo en el cine contemporáneo.